Salud Dental

Las caries son una enfermedad infecciosa y contagiosa provocada por BACTERIAS que afecta a más del 98% de la población. Afortunadamente se puede prevenir.

MECANISMOS DE PREVENCIÓN DE CARIES

Los tres factores más importantes para mantener sanos los dientes de tu hijo son los cuidados en la alimentación, la higiene y los controles con el dentista.

ALIMENTACIÓN

Se debe preferir una alimentación rica en alimentos frescos (frutas y verduras) y productos con baja cantidad de azúcar.

Ningún niño necesita azúcar, no es necesaria para la salud y le hará un favor si no fomenta el gusto por ella, tanto en la prevención de caries como en el peso.

Los alimentos ricos en azúcar se consideran cariogénicos (formadores de caries) y mientras más pegajosos sean, peor para los dientes (por ejemplo galletas, cereales azucarados, chocolates, caramelos, bebidas y jugos con azúcar).

Los alimentos “salados” que se quedan adheridos a los dientes también provocan caries (papas fritas, ramitas, etc.Los alimentos “salados” que se quedan adheridos a los dientes también provocan caries (papas fritas, ramitas, etc.)

Todo niño tiene derecho a comer golosinas, pero estas deben ser reservadas para momentos especiales.

HIGIENE DENTAL

Se debe realizar el cepillado de los dientes cada vez que se termine de comer o de beber líquidos azucarados o gasificados.

No se deben dejar pasar más de 20 minutos entre el término de la comida y la higiene de la boca.

Hasta los 3 años la higiene se debe realizar con cepillo seco y sin pasta.

Desde los 3 años se puede emplear pasta de dientes infantil (con bajo contenido de flúor, 500 ppm).

Desde los 7 se debe emplear pasta de adultos (mayor contenido de flúor).

Se debe complementar el cepillado con el uso de seda dental, pues el cepillo no limpia entre los dientes y molares.

La seda dental se debe pasar una vez al día, idealmente en la noche, para acostarse con la boca impecable.

CONTROLES CON EL DENTISTA

en los niños y adolescentes, se debe realizar desde los 2 años de edad; con una frecuencia semestral, es decir, cada 6 meses con el objeto de:

Determinar si el niño se encuentra sano o enfermo.

Acostumbrar al niño(a) desde edades tempranas al ambiente de la consulta.

Educar en cuanto a cuidados de la salud oral (higiene, dieta y hábitos).

Pesquisar problemas en forma precoz (enfermedad o malos hábitos) y solucionarlos en etapas tempranas, a la vez más simples y de menor costo monetario.

Evaluar el cambio de los dientes de leche a los definitivos.

aproximadamente a los 6 años erupciona el 1er molar definitivo y cerca de los 12 años se produce el recambio de los molares de leche por los premolares, y la erupción del 2º molar definitivo. momentos ideales para realizar prevención.